María Magdalena:
¿Santa, endemoniada o prostituta?
¿Qué hay detrás del simbolismo de que María Magdalena fuera la primera persona que contemplara a Jesús resucitado, y por ende, fuera testigo del más grande misterio de la Vida, Pasión y Muerte de Nuestro Redentor?
Creo que hay mucho para discutir y escribir sobre este hecho, y en verdad que se ha hecho. Fue esta famosa mujer, y no ninguno de los apóstoles, la que tuvo la dicha de ver a Cristo otra vez sobre la tierra, liberado del sudario y fuera del sepulcro. Aunque la Iglesia católica considera a María Magdalena santa y su día es el 22 de julio, no se le ha dado un gran realce a su figura.
Pero ¿Quién era María Magdalena? Los Evangelios no son novelas ni cuentos literarios y muchas veces son parcos en información. Según el Evangelio de Lucas, Jesús libró a Magdalena de siete demonios y que su nombre se debe a que era oriunda de Mágdala, una población sobre el Lago Tiberiades, en Galilea.
Estudiar a los cuatro evangelistas, Marcos, Mateo, Juan y Lucas no es fácil y algunas veces todos tocan un episodio de la vida de Jesús y a veces no. Pues los cuatro testifican que la Magdalena fue testigo de la crucifixión, pues estuvo valientemente al pie de la cruz, acompañando a la Virgen y a Juan, cosa que no se atrevieron a hacer once de los apóstoles.
A través de más de 2,000 años, este personaje de los evangelios ha inspirado sermones, y discusiones. Sobre María Magdalena, las leyendas, no los evangelios, han arrojado un montón de estigmas. De que era muy bella, de que era la misma mujer que iba a ser apedreada por adúltera y a la que Jesús libró de sus verdugos con una sencilla sentencia: “El que esté libre de culpa que tire la primera piedra”, (Juan 8, 3-11), de que fue la prostituta que bañó con sus lágrimas y perfume los pies del Señor, y que luego enjugó con sus cabellos, en casa de un fariseo. (Lucas 7, 36-50)
Al estudiar y analizar los tres años de la vida pública de Jesús, es notable que se viera rodeado de menesterosos, ciegos, pobres, niños, cojos, ciegos, endemoniados y hasta de leprosos. Entonces debemos comprender la grandeza de su doctrina y de una figura que nació en un pesebre, que entró triunfante y desafiante a Jerusalén sobre un borrico y que puso mucha atención en las mujeres y la más famosa de ellas fue María Magdalena.
Magdalena, un muy bonito nombre, es la primera que visita el sepulcro y en el camino reflexiona sobre si podrá mover la gran piedra que tapa la entrada, pero su temor se desvanece cuando la ve en el suelo. Es un ángel de rostro resplandeciente el que le anuncia que Jesús ha resucitado, y luego junto a otra María se encuentra con el Maestro, como ella lo nombra.
Otras leyendas hablan de que estaba enamorada de Jesús, que murió en Francia o que se retiró a Ëfeso. Recientemente, María Magdalena es la gran protagonista de una controvertida obra, El Código de Davinci, que asegura que ella tuvo un hijo con Jesús, echando por tierra toda la doctrina de la divinidad de Jesús.
Lo que sí es cierto es que María Magdalena fue una de las grandes compañeras de Jesús, sólo comparada con los 12 apóstoles.
PANAMÁ 2009
PANAMÁ 2007
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